TRANSPLANTE DE PELO

El trasplante capilar con técnica FUE (Follicular Extraction Unit) es considerado actualmente como el trasplante de pelo más avanzado para tratar calvicies y alopecias tanto en hombres como en mujeres. Nuestros profesionales utilizan esta técnica desde el año 2011 siendo uno de los equipos pioneros y con más experiencia en Europa. La utilización del Extractor motorizado de Unidades Foliculares para Técnica FUE permite acortar la intervención quirúrgica y obtener un número medio de unidades foliculares superior a 1500 (grupos de 1 a 4 folículos) (3300 pelos) por sesión. Este tratamiento se combina con el P.R.P (plasma rico en plaquetas).

Los injertos se obtienen con anestesia local de la zona posterior y/o lateral del cuero cabelludo y tras ser procesados son introducidos cuidadosamente mediante microincisiones en las zonas sin o con escaso pelo. Los injertos se obtienen de zonas que crecen toda la vida y que, por lo tanto, no se caerán al trasplantarse.

Dependiendo del grado de calvicie en la zona frontal o en la coronilla, puede ser necesario de una a tres intervenciones que impliquen la realización de varios centenares de injertos para lograr la densidad deseada. En un plazo de 24 horas se forman pequeñas costras que se desprenderán en una semana. Habitualmente los cabellos injertados vuelven a crecer de 6 a 12 semanas después de la intervención, y siguen creciendo toda la vida.

LA CIRUGÍA

Se pueden diferenciar tres modalidades en el uso de la cirugía en la alopecia: implantes de cabello, reducción del cuero cabelludo y transplantes de cuero cabelludo.

Con el implante de cabello transplantamos pelo obtenido de una zona no susceptible de alopecia a otra con alopecia, que permanecerá en esta última tanto tiempo como en su lugar original. Las zonas utilizadas para obtener cabello son habitualmente el cuero cabelludo temporal, parietal y occipital. Puede precisar de varias intervenciones para lograr el efecto y la densidad deseada; el cabello del implante se cae y vuelve a crecer en 3-6 meses. Este procedimiento puede causar alguna molestia que es bien tolerada.

La reducción del cuero cabelludo consiste en escindir una parte del cuero cabelludo sin pelo y unir los bordes restantes con el fin de extender las zonas con cabello a la zona originalmente calva. Las limitaciones de esta técnica están relacionadas con el tamaño de la zona de calvicie y la elasticidad del cuero cabelludo.

El transplante del cuero cabelludo consiste en extirpar un área de piel con cabello de la zona lateral del cuero cabelludo y volverla sobre su eje para que descanse sobre la parte superior de la cabeza. Se denominan también “colgajos”. La ventaja principal de este tipo de cirugía es que el cabello del colgajo continúa creciendo después de la cirugía, debido a que se mantiene el suministro de sangre. Entre los inconvenientes están las llamadas “orejas de perro” que pueden producirse tras la inversión del colgajo y que han de escindirse quirúrgicamente.

Es frecuente utilizar la combinación de dos o más técnicas para mejorar el resultado final. Antes de una intervención de cualquiera de los tipos descritos debe consultarse a un Cirujano Plástico y la intervención en sí debe ser practicada por un especialista garantizado. Nunca debe aceptarse la implantación de cabello sintético, a causa de las posibles reacciones (rechazo a cuerpo extraño o infecciones crónicas).

El transplante de cabello es una intervención quirúrgica que suele durar entre 3 y 6 horas y que se realiza mediante anestesia local o sedación en régimen ambulatorio. El paciente suele estar despierto, pero relajado debido a la administración de un sedante suave.

EL POSTOPERATORIO

Si al final de la intervención quirúrgica se coloca en el cuero cabelludo un vendaje en forma de turbante para mantener los injertos firmes y seguros durante la noche, se retira al día siguiente. La zona donante, de la que se toman los injertos permanentes, se cierra con suturas que se retiran a los diez días. A veces se pueden emplear suturas reabsorbibles que no son necesarias quitar.

Aún cuando son raras las complicaciones en este tipo de intervenciones pueden producirse pequeñas infecciones en torno a un folículo piloso de nueva implantación, lo mismo que sucede cuando un pelo crece hacia dentro o cuando se infecta una espinilla.

Las pequeñas cicatrices que se producen en la zona donante como resultado de la extirpación de la piel son finas y fáciles de ocultar con el pelo. Los pacientes pueden experimentar una leve hinchazón de la zona de la frente en los días siguientes a la intervención y, en raras ocasiones, presentar equimosis palpebral del ojo si el trasplante tiene lugar en la zona frontal.