Bodylift

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CIRUGÍA DE LA OBESIDAD: BODYLIFT Y DERMOLIPECTOMÍAS

La obesidad representa uno de los problemas más importantes de salud de nuestra sociedad y altera la calidad de vida de las personas que lo padecen. Desgraciadamente el número de obesos es cada vez mayor y el porcentaje sigue creciendo. Los pacientes que han sufrido grandes aumentos y pérdidas posteriores de peso, o en mujeres que han tenido varios embarazos, suele haber una flacidez generalizada de la piel sobre todo del abdomen, los flancos, muslos, glúteos y brazos. Con la eliminación de estos tejidos se consigue un excelente resultado tanto vestido como desnudo y una mejora de la función y de la autoestima. Las dermolipectomías pueden mejorar el aspecto del cuerpo restaurando la tensión cutánea normal, sin embargo, es conveniente recalcar que la dermolipectomía no es una intervención destinada a hacer perder peso, sino a eliminar el sobrante cutáneo y graso. Por ello, es conveniente alcanzar antes un peso aproximado ideal, y eso se logra mediante la supervisión de un equipo multidisciplinar que le ayudará a conseguir su peso más adecuado.

¿QUÉ OCURRE TRAS LA PÉRDIDA DE PESO?

El éxito en la pérdida de peso por el ajuste dietético con o sin uso de balón intragástrico o cirugía bariátrica, se asocia a dos tipos de efectos secundarios:

-Laxitud excesiva de pliegues cutáneos:

Existe una gran variación individual en la tensión y elasticidad de la piel. La calidad de la piel varía también entre las diferentes regiones anatómicas. La mayoría de los pacientes consideran el abdomen como su principal preocupación en lo que se refiere a contorno corporal. Pueden ser también problemáticos los brazos, la región crural o la mama.

-Grasa persistente en ciertas regiones:

Esto depende en gran medida del tipo de obesidad. El objetivo de la Cirugía Plástica, Reparadora y Estética en este contexto es conseguir un contorno corporal equilibrado con la escisión de piel y grasa excesiva. A ello se añade el beneficio de la simple pérdida de peso asociada al procedimiento, aunque ésta no sea el objetivo principal del tratamiento.

¿DÓNDE COMIENZA LA LABOR DEL CIRUJANO PLÁSTICO?

Normalmente comenzamos con el área que representa una mayor preocupación e incomoda más al paciente; en la mayoría de los casos el abdomen. Algunos pacientes prefieren comenzar con una reducción mamaria porque la recuperación de la cirugía es más rápida, pudiendo de esta forma volver pronto a su actividad laboral. Para algunos, a pesar de la incomodidad que el pliegue abdominal les produce, prefieren alterar antes el contorno facial por ser un área más expuesta.

¿EN QUE CONSISTEN ESTAS INTERVENCIONES?

Este tipo de intervenciones se realizan bajo anestesia general. La parte más importante de la cirugía es el diseño previo de las incisiones. Se realizará una planificación minuciosa basándose en unos patrones preestablecidos y modificándolas en cada caso particular. La intervención consistirá en resecar toda la zona de piel y grasa incluida en estos diseños previos. Normalmente se dejan unos drenajes que se retiran al alta hospitalaria.

El desarrollo de la técnica de liposucción permite en algunos pacientes una limitación de la liberación de la piel.

¿QUÉ ZONAS SE TRATAN MAS FRECUENTEMENTE?

Abdomen (Abdominoplastia):

Es la operación más frecuente (80%). Su finalidad es eliminar el exceso de grasa y piel sobre y bajo el nivel del ombligo, así como la reparación de músculos excesivamente distendidos por previos embarazos o por el exceso de grasa previo a la pérdida de peso. El exceso adiposo en la región suprapúbica también puede ser corregida durante esta misma operación (rejuvenecimiento púbico). El paciente permanece ingresado uno o dos días después de la operación. Dependiendo del tipo de ocupación, el retorno a la actividad laboral se produce alrededor de un mes después de la cirugía.

Reducción mamaria:

La deformidad mamaria tiene importante impacto en el bienestar físico y psicológico de las pacientes. Las pacientes suelen quejarse de dolor de espalda, cuello y hombros en casos de sobrepeso mamario. El objetivo de la cirugía es devolver a la mama una forma y volumen dentro de la normalidad. La cirugía es relativamente rápida, y el período de hospitalización oscila entre 1 y 2 días. En pacientes con grandes reducciones mamarias las cicatrices son considerables, pero recientes técnicas permiten que sean cada vez de menor longitud, limitándose a una cicatriz periareolar y vertical con los consiguientes beneficios en una recuperación más rápida y en el plano estético.

Zona interna del muslo (Lifting crural):

El grosor del pliegue de piel y grasa es especialmente reducido en esta región de la cara interna del muslo. En muchos casos, a medida que el paciente pierde peso, se produce un pliegue colgante (cutáneo y graso) que causa mucha incomodidad al paciente generando un problema estético y funcional con el roce al caminar. La cirugía es eficaz aunque la herida puede tener una curación lenta, dada la movilidad de la zona y que se pueden producir seromas (por la densidad de vasos linfáticos en la región) e infecciones (dada la rica flora bacteriana en esta región). En general, el grado de satisfacción por parte de los pacientes es, no obstante, alto.

Torsoplastia (Bodylift):

Se lleva a cabo la elevación de la región glútea, cadera y púbica e implica una cicatriz alrededor de toda la circunferencia corporal a nivel de la cresta iliaca. La cicatriz se sitúa normalmente de modo que no es visible con bañador. Si es preciso, en este procedimiento se lleva a cabo una liposucción de la región glútea y lateral de la cadera, obteniendo grasa del propio paciente para realzar el volumen de los glúteos.

Se trata de una cirugía mayor, tanto por las dimensiones, como el peso de tejido resecado y duración de la intervención. El período de recuperación es más largo que en los casos anteriores. Los resultados obtenidos pueden ser muy satisfactorios.

Brazos (Braquioplastia):

Es la corrección de piel flácida en la parte interna del brazo. El exceso de grasa y piel se convierte para estos pacientes en un problema a la hora de vestirse, asimismo es también una preocupación estética notable. La operación corrige el contorno del brazo. La inevitable cicatriz se sitúa en la cara interna del brazo, donde es menos visible. Esta operación es relativamente rápida y puede ser combinada, si es preciso, con la reducción mamaria.

Cara. Lifting facial-cervical:

Se logra la elevación del tejido facial y del cuello. El lifting (o elevación) facial reduce la laxitud de los tejidos. El resultado obtenido, así como la duración del mismo, se ve directamente influenciados por la estructura ósea del paciente, la elasticidad y estado de salud de su piel, así como de la genética del paciente. El objetivo con esta operación es obtener una buena apariencia para su edad cronológica, y una mejor definición del contorno facial y cervical conservando un resultado natural. Las incisiones quirúrgicas utilizadas se sitúan estratégicamente en relación con los pliegues naturales de la oreja, retro-auricular y en el cuero cabelludo. Las incisiones se hacen de la menor longitud posible, teniendo en cuenta el grado de laxitud y exceso de piel. Si es preciso, parte del exceso graso es corregido, así como la musculatura excesivamente distendida. La piel se eleva y el exceso es resecado.

¿CÓMO SON LAS CICATRICES?

La cicatriz residual queda lo más oculta posible; en la parte inferior del abdomen queda cubierta por un “bikini”, en el pliegue inguinal o en la cara interna del brazo dependiendo de la zona a tratar.

Las cicatrices irán aclarándose y mejorando con el transcurso de los meses hasta que la maduración cicatricial sea completa. No obstante, hay una gran variación que depende, aparte de la tensión a que está sometida, de la calidad individual de cicatrización.

Más que en ninguna intervención de cirugía estética vale la frase de que «el cirujano hace la sutura, pero el paciente la cicatriz».

¿QUÉ RIESGOS HAY?

Es posible que el paciente experimente una sensación de entumecimiento y de endurecimiento de la piel, así como una disminución de la sensibilidad, que se recupera al cabo de algunos meses. En el paciente con gran pérdida de peso la curación es normalmente más lenta. Habrá que esperar semanas, en ocasiones meses, para que se consolide el resultado final. Se trata de un tipo de intervenciones que pueden ocasionar una pérdida sanguínea importante, según los datos que nos proporcionen los análisis previos, podrá ser necesario la autotransfusión.

Como posibles, aunque raras complicaciones, cabe mencionar también la eventualidad de una zona de pérdida de vitalidad (necrosis) de la piel en alguna zona que puede requerir un tratamiento postoperatorio más prolongado y revisión de la zona o cicatriz resultante. Esta complicación se produce sobre todo en pacientes fumadores. Es por ello que se aconseja dejar este hábito por lo menos tres semanas antes de la intervención.

Se le explicará en la consulta cuáles son los objetivos del tratamiento quirúrgico, sus limitaciones, complicaciones y efectos secundarios, ajustándose a sus necesidades y circunstancias individuales. Como sucede para otros tratamientos de cirugía plástica, en este caso la combinación programada con los otros especialistas implicados en el tratamiento, es esencial

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